Qué se sabe sobre la muerte bajo custodia del militar venezolano Rafael Acosta Arévalo

El capitán Rafael Acosta Arévalo fue presentado ante los tribunales en una silla de ruedas porque no podía sostenerse en pie debido a los intensos dolores, tenía el cuerpo repleto de escoriaciones, las uñas con restos de sangre y los ojos morados. Horas después murió


Caracas. Sentado en una silla de ruedas porque no podía sostenerse en pie debido a los intensos dolores, con el cuerpo repleto de escoriaciones, las uñas con restos de sangre y los ojos morados, esa es la última imagen que se tiene en vida del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo.

Así fue presentado el oficial el viernes en el tribunal militar tercero de control tras ser detenido el 21 de junio por las fuerzas de seguridad, afirmó el activista Alonso Medina Roa, miembro del equipo de defensa del militar, quien indicó a The Associated Press que la información la obtuvo de un testigo que estuvo en el juzgado, de quien no quiso difundir su identidad para protegerlo.

Debido a la delicada condición de salud del oficial la jueza del caso ordenó trasladarlo a un pequeño hospital del Fuerte Tiuna, el mayor de la capital, donde falleció horas después.

La muerte del capitán desató una intensa polémica en el país sudamericano y numerosas reacciones de activistas y opositores que exigieron a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los derechos humanos, Michelle Bachelet, actuar en el caso.

A varias horas de la muerte de Acosta Arévalo las autoridades no han informado sobre las causas que motivaron el deceso del oficial ni han entregado el cuerpo, precisó Medina Roa.

«Ha habido mucho hermetismo», afirmó abogado al reconocer que la última evidencia que se tiene de la condición del militar fue cuando fue llevado al tribunal «muy golpeado», con «muy poca capacidad motor», y dificultades para hablar.

El abogado descartó que Acosta Arévalo presentara alguna dolencia previa a su detención que pudiese haber motivado la muerte, y recordó que el acta policial del arresto indicó que el oficial «sale corriendo» al ser interceptado por las fuerzas de seguridad poco antes de ser capturado a las afueras de la capital.

Acosta Arévalo fue uno de los seis funcionarios, cuatro militares y dos policías judiciales, que fueron apresados en medio de la visita que realizó entre el 19 y 21 de junio a la capital venezolana Bachelet.

Los seis funcionarios fueron implicados con otras ocho personas en un complot que estaba previsto para el 23 y 24 de junio y que contemplaba el asesinato del presidente Nicolás Maduro; el jefe de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello; la primera dama Cilia Flores, y un grupo de generales, informó esta semana el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.


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