Keiko Fujimori lloró al perder sus congresistas tras disolución del parlamento

A veces lo tenemos todo y hasta demás.. a veces tenemos todo para ser felices y no nos damos cuenta...


Tenía 73 congresistas y con ello controlaba uno de los tres poderes del Estado, pero no le era suficiente. Ella quería más. Ella quería controlar también el Ejecutivo y el Poder Judicial. Ella quería ser como su padre: ella quería jugar a la dictadora.

En lugar de utilizar su tremendo poder para hacer una buena gestión desde el Congreso y mejorar así sus posibilidades para el 2021, esta persona se dejó ganar por el rencor y la desesperación, y se dedicó a obstruir la gestión del gobierno: jodía de noche, jodía de día, y así fue como un buen día, le cayó la policía.

Pudo haber llevado sus procesos judiciales en libertad, pero se dedicó a obstruir también la labor de la justicia. Eso le costó 36 meses de prisión preventiva, y una probable condena de muchos años, pues ya no cuenta con el poder político para torcer la voluntad de la justicia.

Recientemente pudo haber metido sin hacer mucho roche a uno o a dos magistrados al Tribunal Constitucional, a fin de obtener la libertad por mayoría, pero ella no quería mayoría, ella quería unanimidad. Ella quería controlarlo todo.

Cuánto daño nos has causado por tus caprichos. Cuánto tiempo perdido por tu egocentrismo. Cuántos ministros y gabinetes censurados. Cuántas oportunidades dejadas de lado gracias a tu soberbia. ¡Cuántos recursos tirados a la basura!

Hoy despertó siendo la mujer más poderosa del Perú, mañana despertará y se dará cuenta de que el poder es lo más efímero que existe. Ya no tendrá 73 congresistas (ni siquiera 54) porque el Congreso como lo conocía, ese que manejaba a su antojo, ya no existe. Solo le quedará el silencio de su celda, y mucho tiempo por delante para reflexionar, para aprender a perder, aprender a tolerar la frustración, y aceptar esta nueva derrota.


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