Vizcarra sabía que la letalidad del virus era muy alta y escondió las cifras para tapar su ineptitud


Escribe: Jorge Paredes Terry. En anteriores artículos habíamos exigido el sinceramiento de las cifras de contagios y la publicación de la lista completa de fallecidos, sabíamos que el gobierno ocultaba las cifras.

Ahora que el gobierno de Vizcarra «sincera» las cifras de muertes por el COVID-19, por la presión mediática, es hora de analizar punto por punto sus desaciertos en el manejo de cifras y su responsabilidad penal, tal vez sus ayayeros no le hicieron conocer correctamente la información o las ocultaron sospechosamente, pero a nuestro entender y tal como vamos a detallar, el Presidente, su gabinete y el Comando COVID, sí conocían esos informes.

Farid Matuk, asesor cercano del gobierno lo dijo claramente en varias entrevistas, que él personalmente informó al Premier y al Presidente del aumento exponencial de contagios, por lo tanto deducimos que el gobierno ocultó a drede esta información para tapar su ineficacia, eso trajo como consecuencia que la información en detalle no llegue a los órganos decisorios como las direcciones regionales de salud, directores de hospitales y clínicas privadas, los cuales deben monitorear día a día los avances en contención y proyección, pero sin información real estos iban a ser empujados a cometer errores, tal como sucedió.

Como consecuencia de la brecha de desinformación las muertes que podrían haberse evitado simplemente se dejaron pasar, primera RESPONSABILIDAD PENAL concreta de Zevallos, Vizcarra y Zamora.

DIFERENCIA ENTRE LETALIDAD Y MORTALIDAD.

Para explicar en detalle la diferencia entre letalidad y moralidad y su implicancia en la toma de decisiones vamos a analizar un informe de la BBC.

Para entender la dimensión de la pandemia de coronavirus, autoridades sanitarias de todo el mundo informan a diario, entre otras cosas, el número de contagiados y víctimas fatales.

En medio del sombrío baile de cifras se discute sobre la tasa de mortalidad de la covid-19 y también su tasa de letalidad, y se las compara con la de otras enfermedades infecciosas como por ejemplo la gripe, o el Síndrome Respiratorio Agudo Grave, a fin de ponerlas en contexto.

Y, en ocasiones, se intercambia una variable por otra como si fueran la misma cosa.

No lo son: cada una de ellas permite explicar un concepto diferente.

Tasa de mortalidad vs de letalidad.

Cuando hablamos de la tasa de mortalidad específica de una enfermedad, en este caso covid-19, nos estamos refiriendo a la proporción de fallecimientos en un período en una población concreta.

Normalmente se expresa como el número de muertes por cada 1.000, 10.000, 100.000 o un millón de habitantes (dependiendo de lo pequeña que sea la tasa). Por ejemplo, multiplicando los fallecimientos por 100.000 y dividiendo el resultado entre la población total.

En cambio, la tasa o índice de letalidad se refiere al cociente de fallecimientos en relación a las personas que se han contagiado de dicha enfermedad, cuyo resultado se suele multiplicar por 100 para mostrar el porcentaje.

Es decir, en México, país que la BBC, toma como ejemplo, si tomamos los datos oficiales, la tasa de mortalidad de covid-19 se calcula teniendo en cuenta que se han confirmado 174 muertes para un país de 129 millones de habitantes (0,13).

Pero si lo que dividimos son los 174 fallecidos en México entre los 3.181 casos confirmados, lo que resulta es la tasa de letalidad (5,47%).
Y es que en muchos países solo se incluyen en las cifras oficiales de infectados a aquellas personas que han dado positivo en el test de coronavirus.

Además de que no son pocos los sitios en que esta prueba solo se hace a quienes han sido admitidos en el hospital, con síntomas de la enfermedad.

Una manera de estimar la tasa de letalidad de cualquier enfermedad infecciosa se puede hacer con un análisis de sangre en un sector representativo de la población, a fin de descubrir si tienen anticuerpos, que el organismo solo produce si la persona tuvo el virus.

No hay que olvidar que en una gran mayoría de los casos el covid-19 es asintomática o provoca síntomas leves, con lo cual mucha gente puede estar o haber estado infectada sin su conocimiento.

Mortalidad

Aunque en apariencia la tasa de mortalidad parecería más fácil de establecer, tampoco es un cálculo tan sencillo.

Cómo el covid-19 tiene un impacto mayor en personas de mayor edad y en aquellas que tienen otras condiciones de salud, depende de cuál sea la causa de muerte declarada en su certificado de defunción.

¿Qué pasa en el caso de un paciente con una condición previa como por ejemplo asma, que empeoró a raíz de la covid-19? ¿O si un paciente con covid-19 muere por otra causa?

VIZCARRA DEBE ENFRENTAR A LOS TRIBUNALES

Seguramente que la diferencia entre letalidad y mortalidad no llegó al pupitre del Presidente, nunca le escuchamos hablar en sus peroratas diarias sobre la tasa de letalidad o de mortandad, no era importante para sus intereses, el solo buscaba el autobombo y soltaba cifras de miles de millones con el consiguiente despilfarro, mientras miles de familias lloraban a sus muertos, otro tanto suplicaban en la puerta de los hospitales una cama.
Las denuncias serán múltiples, ya los abogados tendrán tiempo para ello, lo que debemos exigir ahora es que se cambie la estrategia de contención y mitigación, los resultados lo dicen, la meseta de Vizcarra nunca llegó y los peruanos nos preparamos para otra ola de infección y muerte.

OCULTAR LA VERDAD, ES LA FORMA MÁS SUTIL DE MENTIR. Con este artículo queremos expresar que no todo vale para intentar conseguir un objetivo, señor Vizcarra, la popularidad y la encuesta no puede estar por sobre la vida, los peruanos deberíamos de ser drásticos al exigir la verdad, para restar protagonismo a aquellos que usen la mentira.


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